Del 16 al 18 de septiembre de 2025, se realizó en Quito-Ecuador la Evaluación de Medio Término del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF, por sus siglas en inglés). Durante estos tres días, las y los participantes revisaron los avances, resultados e impactos alcanzados por los proyectos del portafolio CEPF en el país, con el objetivo de identificar brechas en temas de conservación y biodiversidad, fortalecer estrategias y potenciar los impactos del programa, que impulsa la conservación de la biodiversidad en el Hotspot de los Andes Tropicales, una de las regiones de mayor riqueza biológica del planeta.
Fundación ALTROPICO realizó la entrega de herramientas tecnológicas a la Prefectura del Carchi con el objetivo de mejorar el monitoreo ambiental en las Áreas Clave para la Biodiversidad, específicamente en la KBA ECU70 (Territorio Étnico Awá y alrededores) y KBA ECU31 (El Ángel, Cerro Golondrinas y alrededores), ambas ubicadas en la provincia del Carchi.
En el marco del proyecto «Fortalecimiento en la Gestión del Área de Bosque y Vegetación Protector Moya Molón” apoyado por el Critical Ecosystem Partnership Fund (CEPF), se han implementado de forma constante metodologías participativas fundamentadas en la educación popular, con el objetivo de fomentar la sensibilización en temas de conservación, de las y los participantes en cada uno de los talleres realizados.
El proyecto «Territorios Vivos para la Conservación de la Biodiversidad y Producción Ancestral”, implementado por YacuWarmi Fundación Amazónica, ha permitido la validación de 5.172,20 hectáreas bajo este mecanismo. De esta superficie, 3.355,36 hectáreas forman parte del Área Clave de Biodiversidad (KBA) de la Cordillera de Huacamayos-San Isidro-Sierra Azul, consolidando la protección de ecosistemas críticos para especies amenazadas y garantizando la conectividad ecológica en la región.
En la Reserva Geobotánica Pululahua, ubicada en el noroccidente de Quito, la conservación de la biodiversidad va de la mano con el fortalecimiento del liderazgo comunitario. A través de procesos de capacitación y participación activa en los monitoreos biológicos, habitantes locales se convierten en aliados fundamentales para la protección de uno de los ecosistemas más singulares del país.