En el marco del proyecto «Fortalecimiento en la Gestión del Área de Bosque y Vegetación Protector Moya Molón” apoyado por el Critical Ecosystem Partnership Fund (CEPF), se han implementado de forma constante metodologías participativas fundamentadas en la educación popular, con el objetivo de fomentar la sensibilización en temas de conservación, de las y los participantes en cada uno de los talleres realizados.
El proyecto «Territorios Vivos para la Conservación de la Biodiversidad y Producción Ancestral”, implementado por YacuWarmi Fundación Amazónica, ha permitido la validación de 5.172,20 hectáreas bajo este mecanismo. De esta superficie, 3.355,36 hectáreas forman parte del Área Clave de Biodiversidad (KBA) de la Cordillera de Huacamayos-San Isidro-Sierra Azul, consolidando la protección de ecosistemas críticos para especies amenazadas y garantizando la conectividad ecológica en la región.
Con el compromiso de conservar la biodiversidad y fortalecer la gestión de las áreas protegidas municipales, entre enero y febrero de 2025 se llevaron a cabo las Evaluaciones de Efectividad de Manejo (EEM) en las ocho áreas que conforman el Subsistema Metropolitano de Áreas Naturales Protegidas (SMANP) del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ).
Este importante esfuerzo se enmarca en el Proyecto Fortalecimiento de Áreas Protegidas Municipales del DMQ, ejecutado por la Secretaría de Ambiente del DMQ en coordinación con Conservación Internacional Ecuador (CI-Ecuador), con el apoyo de Kolibria y el financiamiento del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF).
Como parte del proyecto CEPF «Fortalecimiento de Emprendimientos de Conservación en el territorio étnico AWÁ y alrededores KBA Ecuador», la Fundación ALTROPICO llevó a cabo la primera mesa de trabajo con actores institucionales clave, marcando el inicio de un proceso participativo para la construcción de una política pública que promueva la producción sostenible en la provincia del Carchi.
Las comunidades y los ecosistemas de Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú, que forman parte del Hotspot de Biodiversidad de los Andes Tropicales, comienzan a beneficiarse de 8,4 millones de dólares canadienses en subvenciones provenientes del Gobierno de Canadá para impulsar la conservación de la biodiversidad y la equidad de género.
En la Reserva Geobotánica Pululahua, ubicada en el noroccidente de Quito, la conservación de la biodiversidad va de la mano con el fortalecimiento del liderazgo comunitario. A través de procesos de capacitación y participación activa en los monitoreos biológicos, habitantes locales se convierten en aliados fundamentales para la protección de uno de los ecosistemas más singulares del país.
Desde mayo de 2023, La Montaña, en colaboración con la Fundación Ser Ambiente, propuso un modelo de gestión sostenible basado en tres ejes principales: la conservación, la investigación y el intercambio de conocimientos sobre este valioso patrimonio natural. Este modelo busca reducir los efectos de la fragmentación y reconversión de ecosistemas del Chocó Andino, estableciendo un esquema privado de conservación uso sostenible.
El Corredor Sangay-Podocarpus alberga anfibios únicos como Pristimantis balionotus y Pristimantis pycnodermis (ambos en peligro). El proyecto desarrolla una estrategia de conservación enfocada en estas especies, de manera conjunta con la población local para asegurar su aplicación.
En los cantones Limón Indanza y Santiago de Méndez de la provincia Morona Santiago se constituyen las “Mesas Cantonales Ambientales” para la construcción de políticas públicas y normativas que aporten a la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, fortaleciendo de esa manera la gobernanza ambiental participativa en la región.
En el marco del proyecto Corredor Sangay-Podocarpus se desarrolló el Primer Simposio Género y Ambiente, para dialogar sobre la relación entre género y la sustentabilidad ambiental, con el objetivo de integrar la equidad de género y justicia social en el desarrollo de la estrategia, con soluciones inclusivas.